Asesinos de la Secta de los Hilos Vinculantes que combaten con técnicas extrañas e imprevisibles. A veces apoyan las hojas en el suelo y avanzan a toda velocidad, casi rozando la tierra. Otras veces saltan de pronto y lanzan estocadas con sus dos hojas desde ángulos retorcidos y antinaturales. Cuando entran en frenesí, se arrancan sin pensar en las consecuencias la larga espada de la coronilla y atacan con golpes rápidos y despiadados.
Pulen sus hojas con la sangre de los vencidos o dejan que su propia sangre empape la tierra.