Monjes del templo Kuye sometidos a la Trascendencia, que ahora montan guardia en la Torre de Sha-Chi. Día tras día, el hierro fundido y abrasador se vierte sobre sus cuerpos, pero permanecen inmóviles, como si se hubieran convertido en parte de la propia torre de acero. Cuando entran intrusos vivos, el Sha-Chi los pone en movimiento y desatan las técnicas de puño para someter demonios que practicaban antaño.
Últimamente, extraños sucesos azotan Pangzhen. Primero ocurrió el incidente de la Mansión del Espejismo y luego se propagó la enfermedad del sueño. Después de que los fieles informaran de ruidos extraños procedentes de la Torre de Sha-Chi, los monjes abandonaron el templo Kuye para investigar su origen.