El líder de los Caminantes enmascarados que merodean frente a los muelles de agua poco profunda. Vestido de rojo y con una hoja carmesí, se mueve de un modo inquietante e impredecible. Sus lamentos llaman una niebla de sangre, el desespero hecho forma. Los seis que van a su lado enloquecen con el sonido, el Sha-Chi se les dispara y se lanzan a la pelea uno tras otro.
Los siete salieron de Pangzhen y estudiaron con el mismo maestro. Jin era el más joven. Al saber que su madre de nacimiento había muerto sin justicia, se cortó un dedo para proteger a su hermana, y se ganó el cariño de sus hermanos mayores. Después supieron que su padre y su tía despreciaban a su hermana Xiu. Como le temían a Jin, descargaron la ira en la criada de Xiu, y la crueldad empeoró día tras día. La frágil Xiu cayó pronto muy enferma, y los hermanos se llenaron de rabia.
Encontraron agua de desplazamiento de almas para aliviar el sufrimiento de Xiu y juraron que, si algún día subían en el mundo, protegerían a los hermanos y buscarían justicia para ellos. Si algún hermano caía, los demás cuidarían a su familia. Pero ninguno tenía un talento fuera de lo común, así que entrenaron día y noche y al final pasaron juntos por la Trascendencia.
Antes de poder hacerse un nombre, una enfermedad rara barrió el pueblo. Intentaron volver a casa, pero los cuerpos alterados por la Trascendencia no aguantaban el Sha-Chi que cubría el lago Meigu. Los rostros de sus seres queridos se fueron borrando bajo la sed de sangre y la locura… Estaban a solo unos li de casa, y aun así jamás iban a volver.