Zuo Shang, el verdadero Lóng
El «verdadero Lóng» que controla Zuo Shang está fundido en oro puro, con una majestuosa cabeza de Loong y escamas doradas muy juntas. Gracias a los misterios del Corazón radiante, parece capaz no solo de resistir la erosión de la Plaga, sino también de proteger del contragolpe la conciencia que alberga.
Zuo Shang pretende utilizar este cuerpo para controlar la Plaga que todo lo devora.
Todo puede servir como pieza en el tablero: la Plaga desatada, la maestría del Heraldo con las marionetas y el Corazón radiante forjado con fragmentos de la Discordancia… Juntos forman una partida sin fisuras.
Se avecina una catástrofe. Alguien debe dominar el desastre y convertirlo en una fuerza que el mundo pueda manejar. Y, puesto que él es el único que se atreve a concebirlo y llevarlo a cabo, y tiene la capacidad de lograrlo, no desperdiciará ese don.
Por eso Zuo Shang eligió el Corazón Vacío. No puede permitir que las emociones alteren su plan. En la lucha entre el Lóng y la Plaga, la vacilación, la compasión y los lazos personales solo pondrían en peligro la precisión de cada movimiento.
Por eso tampoco comprende la elección de Soul. Soul posee el mismo talento marcial, pero se limita a aceptar las cosas como vienen, sin desear descubrir la fuente de su poder ni dominarlo. Para conservar sus emociones y deseos humanos, prefiere elegir el Corazón mancillado y vivir solo sesenta y seis días…
Y si de verdad perdiera al único rival digno de enfrentarse a él, quizá Zuo Shang sintiera cierto vacío… O quizá, desde el momento en que empezó a trazar sus planes, ya había perdido toda posibilidad de encontrar un «alma afín».