El Machacador, forma estremecedora
Solo cuando derriban a la Sierra se descubre la verdad: el Machacador no tiene cabeza. Los tendones y los vasos sanguíneos de su cuello se enroscan como los anillos de un árbol viejo, mientras la carne se retuerce como si buscara la cabeza que perdió hace tanto tiempo.
Sin la Sierra para controlarlo, el Machacador se vuelve aún más salvaje. El Sha-Chi hierve en su cuerpo, la piel se le enrojece como si ardiera y un humo negro brota de su carne. Libre de la Sierra, parece haberse librado de una atadura.
Desata años de dolor y rabia sin advertir que se le ha caído la capucha que ocultaba su cuello cercenado. Ha olvidado incluso que no tiene cabeza. Quizá, mientras no se dé cuenta, nunca caiga.
Cuando Soul por fin lo derrota, su cuerpo se desploma sobre el hielo y el reflejo le devuelve la imagen de su cuello vacío. Un frío penetrante lo invade de pronto. Llevaba años sin sentir frío, sumido todo ese tiempo en el sopor.
¿Así que se puede seguir vivo incluso sin cabeza? Solo al final se le ocurre esa idea. La muerte llega antes de que pueda hacerse más preguntas.