Meng Hua, la Dama Misericordiosa del Velo de Flores
En realidad, se trata del cuerpo de marioneta que Meng Hua, antigua integrante de los Once, utiliza para caminar por el Reino de la Vigilia. Para crear un recipiente capaz de albergar por completo su conciencia y su poder, el Heraldo dedicó más de trescientos días a la tarea y masacró a incontables aldeanos y maestros del Wulin. Su cabello está hecho de hilos rojos y adornado con elaboradas piezas de oro. Cada detalle fue creado para complacer a la Dama del Velo.
No se sabe si «Flor velada» es simplemente otro nombre de Meng Hua, un intento deliberado de ocultar su identidad o una forma de evitar pronunciar el verdadero nombre de la Dama. Lo que sí se sabe es que el culto a la «Dama Misericordiosa del Velo de Flores, que socorre a quienes sufren» comenzó hace apenas dos o tres años.
El Wulin lleva años sumido en el caos. Los caminantes enmascarados campan a sus anchas, mientras el Mandato, corrupto y debilitado, deja a la gente corriente sin nadie a quien recurrir. Sus propios esfuerzos parecen aún más impotentes. Y cuanto más desesperado está el mundo, más valiosa parece la caridad de Meng Hua.
La Dama del Velo que aparece en sueños es bondadosa, compasiva y hermosa. Ofrece consuelo y guía y, sin duda, posee un poder ilimitado para sacarlos de esta era sin esperanza. Quienes han llegado al límite saben aferrarse a la «gracia» y los «milagros». A quienes todavía no se han sometido, basta con avivar las llamas de su desesperación. El propio sufrimiento les enseñará a arrodillarse. Pero la fe nunca fue el objetivo de la Dama del Velo.
En su antiguo enfrentamiento con Inanis, su conciencia se disipó en las profundidades de la Discordancia, solo para ser reconstruida por la Plaga, informe y sin contornos, cuyo único instinto es devorarlo todo. En otro tiempo intentó oponerse a ella. Sin embargo, dos seres igualmente voraces no pueden devorarse a sí mismos; ¿cómo iba uno a devorar al otro? En lugar de eso, se fusionaron, perfectamente compatibles y beneficiosos el uno para el otro.
Ella anhela regresar al Reino de la Vigilia para manipular las innumerables vidas que lo habitan, mientras que el instinto de la Plaga la impulsa a devorarlo todo y convertirlo en parte de sí misma.
En cuanto a lo que ocurrirá cuando regrese, ya sea que consuma lentamente el mundo y juegue con sus habitantes o que desate una gran catástrofe que aniquile cuanto existe… ahora es una con la Plaga. Lo que suceda después depende solo de ella.