Porteadores de bombas que deambulan por la Torre del Sha-Chi en busca de algo que pueda contener el Sha-Chi que se desborda en su interior.
Las enormes bombas que llevan a la espalda lastran cada paso. Sin embargo, al ver a un enemigo, el Sha-Chi los impulsa a perseguirlo para morir junto a él. Los ataques de fuego pueden detonar sus bombas antes de tiempo.
Pertenecían a la Secta del Cielo y el Trueno y se enorgullecían de su ingenio, burlándose en secreto de los espadachines que nada sabían de pólvora o mecanismos sofisticados. Sus bombas podían almacenar tanto pólvora como Sha-Chi… Cuando afloraron los defectos de la Trascendencia, ya era demasiado tarde.