Mó Yuan, líder del Bastión de Mó
Cinco Pilares Lóng, cinco encuentros… y ni así compensan más de treinta años separados. A lo largo de decenas de miles de días y noches, se perdió demasiados momentos que importaban en la vida de Soul.
Nunca lo vio balbucear las primeras palabras ni dar los primeros pasos, nunca se sentó con él a leer y escribir ni a empezar el entrenamiento marcial, y nunca le pasó en persona las artes del Bastión de Mó. El linaje del Bastión va demasiado cargado de Sha-Chi; le pide mucho al cuerpo y al control. Sin alguien del Bastión que lo guiara, Soul iba a sufrir más de la cuenta…
Por suerte, Soul creció a salvo. Ahora se mantiene erguido, y su habilidad no es menor que la del propio Mó Yuan. En cada forma, Mó Yuan lee esos treinta y pico años de andar sin rumbo, y la búsqueda y la confusión de este momento. Soul camina su propio camino. Lo único que Mó Yuan puede hacer, además de guiar su arte y enseñarle a dominar el poder de su sangre, es hacerle saber que detrás de él hay un cuidado que no se va a romper.
Decir cada palabra en voz alta solo se volvería una carga. Mejor dejar en el ir y venir de la intención de la espada el encargo que no pudo decir. Ojalá estas pruebas ayuden a Soul a abrir el camino que tiene adelante.