Bi Feng, comandante del sable gigante
Un espadachín de élite bajo el mando de Huangxing. Su sombrero de paja, ancho y calado, esconde el rostro falso de abajo. Empuña Devastador, una hoja áspera y manchada, y cada tajo de barrido pega con la fuerza de una montaña que se viene abajo.
Antes llevó su hoja por los yermos, peleando contra caminantes enmascarados en batallas de sangre, una y otra vez. Pero aunque su hoja podía tumbar a cada caminante enmascarado, no podía cortar la corrupción y la podredumbre de los altos rangos del Mandato.
Les quitaban los suministros, miraban morir a sus discípulos y se daban el gusto mientras los cadáveres se apilaban en el frente. La supervivencia del Mandato, sus ideales y su gloria no eran más que peones en sus jugadas. Con cada decepción, su fervor por defender el Mandato se iba apagando.
Hasta que el maestro Huangxing, uno de los Tres Pilares de Kunlun, con mano de hierro y espada, abrió de un tajo el hedor de la corrupción dentro del Campamento y llevó a los suyos a cortar esos males de raíz.
El fuego de su corazón, dormido por mucho tiempo, volvió a arder. El Mandato todavía se podía reconstruir, y esa esperanza no estaba lejos. Estaba en las manos del hombre al que eligió seguir: el maestro Huangxing.