Guardias personales de élite de Huangxing, vestidos de negro y armados con hojas anchas y pesadas. Sus técnicas son feroces y arrolladoras, y se valen de la fuerza bruta para superar la destreza. Se mueven como fantasmas: desaparecen en un instante y reaparecen cuando sus hojas ya caen sobre la cabeza del enemigo.
Son honestos y afables por naturaleza, y rara vez tratan con dureza a los demás. Durante diez años se entregaron a la senda justa, pero siguieron siendo unos desconocidos, mientras oportunistas de verbo fácil se llevaban el mérito y las alabanzas.
Hacía tiempo que se habían acostumbrado. Hasta que los compañeros con quienes habían compartido peligros mortales empezaron a morir uno a uno por heridas y enfermedades, mientras aguardaban unos refuerzos que nunca llegaron.