Doncella de la cítara de escarcha
Marionetas citaristas vestidas de blanco, de cabello blanco y con cítaras entre los brazos, envueltas en una fría neblina. Su música encierra un filo mortal. Bloquear las ondas sonoras azules que emiten hace que las notas residuales se vuelvan contra ellas.
Al principio, gentes del Wulin les enseñaron algunas artes ilusorias que hacían danzar la nieve sobre sus cuerdas para realzar sus actuaciones. Después llegaron unas monedas de plata, suficientes para convencerlas de componer canciones y letras para la Dama. Por último llegaron una receta y un cuenco de medicina. «Bebed esto y no contraeréis la extraña enfermedad ni os convertiréis en marionetas».