Jefe de los jinetes saqueadores, Jing Ye monta un corcel rojo sangre; hombre y cabalgadura van erizados de púas de acero, como un erial de espinas lanzado al galope. Brutal y sediento de sangre, lleva años saqueando el este del Wulin y se deleita en dar caza a los guerreros del camino justo desde su montura.
Hace un año, Jing Ye fue derrotado por la Orden y los Tres Pilares de Kunlun. En lugar de huir lejos, reunió a sus hombres en las montañas y se apoderó de las rutas principales, convirtiendo en trampas las trincheras y los pasadizos ocultos que habían dejado las fuerzas del camino justo.
Su arte marcial no ha hecho más que crecer. Puede arrojar su escudo redondo erizado de púas de hierro, cuya defensa es difícil de romper sin una hoja ancha y poderosa. Lleva cabezas enemigas colgando de la cintura: las aplasta para extraer sangre, que moldea en púas con el Sha-Chi y lanza desde lejos. Con la Espada de guerra del Forajido, puede drenar la sangre de sus enemigos para recuperarse o gastar la suya para fortalecer sus ataques.
Pero este forajido demente fue una vez un joven que portaba una hoja preciada y deseaba sinceramente unirse al camino justo. La hoja sigue siendo la misma, pero el hombre ha cambiado. Aquellos guerreros justos que pasaban a su lado sin dedicarle una mirada han caído bajo su hoja, y aun así siente que su «gran venganza» sigue sin cumplirse.