Hunt, cazador de la Orden
Entre los asesinos encargados de perseguir a los traidores, Hunt es, con diferencia, el más sanguinario y desquiciado. Con una guadaña encadenada en cada mano, corre y se balancea por acantilados escarpados a una velocidad aterradora, persiguiendo a su presa como una sombra. De cerca, se abalanza con feroces golpes de guadaña, cada uno dirigido a matar, o usa las cadenas para impulsarse por los aires y esquivar los ataques. A distancia, azota con las cadenas para mantener a raya a sus enemigos, lo que vuelve sus ataques casi imposibles de anticipar.
La Orden jamás perdona a un traidor, y Hunt nunca perdona a su presa. No busca fama ni fortuna. El placer de matar es toda la recompensa que exige.
Y quienes más se aferran a la vida suelen ser las mejores presas.